Lleva tu casa más de seis meses anunciada y nadie llama. No siempre es la zona, ni el momento del mercado. En nuestra experiencia, casi siempre es el precio — pero no de la forma que imaginas.
1. Tu referencia es el vecino que no vende
El comparable no es el piso del vecino que pidió 50.000€ de más y lleva 14 meses en Idealista. El comparable es la operación que se firmó ante notario. Esa cifra no aparece en los portales.
2. Muchas visitas, ninguna oferta
Si la propiedad genera visitas pero ninguna oferta, el precio está dentro del radar pero fuera del valor percibido. El comprador entra esperando una cosa y encuentra otra.
3. Solo llaman agencias
Cuando la mayoría de los contactos son agentes haciendo prospección, el anuncio ha dejado de trabajar para ti.
4. Llevas dos bajadas de precio
Cada bajada pública queda registrada y debilita tu posición de negociación. Es mejor salir bien posicionado que corregir a la vista de todos.
5. El anuncio cumple meses
El mercado lee la antigüedad como un defecto oculto. A partir del tercer mes, la pregunta del comprador ya no es "¿cuánto vale?" sino "¿qué le pasa?".
Una valoración honesta al inicio vale más que tres bajadas después.